Última receta desde Madrid. Mañana vuelvo a Valencia donde pasaré lo que queda de Agosto en casa de mis padres. No puedo evitar tener ese sentimiento agridulce que nos invade cuando por una parte te alegras de volver a tu hogar, pero por otra, te toca decir adiós a alguien a quien quieres :(. Por suerte, sólo será hasta dentro de un par de semanas, cuando mi catador y yo volvamos a vernos. Pero aún así, no puedo evitar sentirme algo triste. Supongo que por mucho que lo intentemos, no logramos acostumbrarnos a las despedidas. Pero bueno, no nos pongamos melodramáticos, que hay que afrontar la semana con fuerza.
Hoy os traigo otra receta perfecta para combatir estos calores que nos azotan, y esta viene ni más ni menos que de tierras murcianas. Compartir tu vida con una persona de una provincia diferente a la tuya te enriquece de muchas maneras, y una de ellas es gastronómicamente. Desde que conozco a mi chico, he tenido la oportunidad de conocer y degustar platos típicos de la región de Murcia, cocinados por él o por su familia. Ahora me doy cuenta de lo poco que sabía sobre la gastronomía típica de esta tierra, pero bien rica que es. Espero poder mostraros algunos de estos platos que ya se han convertido en parte de nuestro recetario familiar. Me encanta que este tipo de recetas pase de padres e hijos, y así espero hacerlo yo algún día, para que comidas caseras como estas no caigan nunca en el olvido.




