Domingo por la mañana, luce el sol y ya empieza a hacer calorcito....¿puede haber algo mejor?
Me encanta el preludio del buen tiempo, cuando sales a la calle y notas que el sol ya empieza a calentar. Te empiezan a sobrar las prendas de abrigo y las bufandas, notas que se hace de noche más tarde, cambia la hora...hasta el ánimo te cambia! :)
Aquí en Valencia ya se empieza a respirar ambiente de Fallas. Las calles se llenan de gente, huele a buñuelos y chocolate, y de fondo los petardos y la música como banda sonora.
Así que como ya empiezan a apetecer postres fresquitos, os presento un flan que hicimos mi madre y yo para estrenar un molde que llevábamos tiempo queriendo tener. El famoso molde Savarin. Ya lo hemos repetido dos veces, y siempre sale buenísimo. Es increíble como se nota la diferencia de hacer un flan casero a los industriales. Así que si os animáis a hacerlo, corréis el peligro de no comprar nunca más flanes en el super.